Surrealismo, de nuevo, en Manila
Anoche decidimos ir al cine a ver 21, película de la cual no hablaré. Y al salir nos encontramos con Delphine y Sylvie que venían de un espectáculo de circo. Hasta ahí todo normal. Pero al ir a volver a casa Sylvie y Delphine no sabían donde habían dejado en coche. Estábamos en Greenbelt, uno de los centros comerciales de Makati, y hay más de cinco parkings. Empezamos a recorrerlos uno a uno hasta que Sylvie decidió preguntarle al guardia de uno si sabia donde estaba su coche.
Cinco minutos después Sylvie partía montada en una moto de la seguridad de los parking a la búsqueda de su coche, si, si, como leéis. Llamaron a uno de los guardias, este se presento montado en moto y se ofreció a llevarla de parking en parking hasta encontrar el coche. ¡INCREIBLEBLE!
Nadie evito que se rieran de nosotros, ¡mira que perder el coche!, pero aun así nos evitaron mas de media hora de búsqueda a pie. En diez minutos Sylvie volvía a por nosotros montada en su flamante todo terreno.
Cosas que solo pueden pasar en Filipinas…
Cinco minutos después Sylvie partía montada en una moto de la seguridad de los parking a la búsqueda de su coche, si, si, como leéis. Llamaron a uno de los guardias, este se presento montado en moto y se ofreció a llevarla de parking en parking hasta encontrar el coche. ¡INCREIBLEBLE!
Nadie evito que se rieran de nosotros, ¡mira que perder el coche!, pero aun así nos evitaron mas de media hora de búsqueda a pie. En diez minutos Sylvie volvía a por nosotros montada en su flamante todo terreno.
Cosas que solo pueden pasar en Filipinas…
Commenter cet article